Los triupulantes del atunero español “Playa de Bakio” ya están en casa, pero ¿a que precio? Parece ser que el Ejecutivo español ha pagado 1,2 millones de euros a los secuestradores para que se retiren del buque. Dicho y hecho, en el momento en el que han recibido la recompensa, han saqueado el barco y se han retirado utilizando a los marineros como escudos humanos.
Desgraciadamente este no es el primer secuestro que han sufrido barcos españoles en el extrajero. Existen los precedentes en el 2000 de la captura del “Albacora IV” o de 2005 cuando el “Playa de Aritzatxu” escapó de los salteadores que los acechaban. Podría no ser el último caso gracias a la política que se ha seguido durante la captura. A partir de ahora cualquier pirata buscará barcos españoles ya que sabe que el Gobierno español paga los rescates que se le piden, no moviliza a las fuerzas armadas (o las moviliza con la única intención de asustar a los captores) y que necesita ayuda internacional para solucionar tales situaciones.
Parece ser que nuestro hábil ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, no entiende lo que supone pagar el rescate a unos delincuentes. “Salvar a los españoles, hacerles garantizar su regreso a sus casas y proteger a los españoles, eso no tiene precio y corresponde al Gobierno garantizarlo”, aseguró el ministro. Se ha conseguido liberar a estos marineros secuestrados, aunque había mil formas más de liberarlos sin pagar un rescate, pero se ha pusto en peligro a toda la flota españoles que está faenando actualmente en aguas internacionales, y eso creo que no es proteger a los españoles.
En total, los pescadores, han estado seis días secuestrados pero pensaron que nunca volverían a ver tierras españolas. Pensamiento lógico cuando tienes a una persona enfrente que te está apuntando con una ametralladora y cuando ves que el Gobierno de tú país ha mandado una fragata que tarda en llegar el doble de lo esperado, cuando van pasando los días y no ves ninguna actuación por parte de los militares, cuando van pasando los días y asistes al pago de una rescate a unos piratas por parte de un Gobierno.